¿Cómo controlar la glucosa en sangre?

Cuando a una persona se le diagnostica diabetes es común que se enfrente a la pregunta recurrente de cómo controlar la glucosa en sangre, ya que esta es una enfermedad que aqueja a la mayor parte de la población mexicana y que no sólo involucra a los afectados, sino también a su familia.

En pacientes diabéticos se deben conocer los niveles recomendados de azúcar en la sangre, pero se tienen que individualizar en función del tipo de diabetes, enfermedades asociadas, edad, tiempo con el padecimiento, entre otros factores.

La hemoglobina glicosilada y su relación con la diabetes

Los glóbulos rojos que se forman en la médula ósea circulan por todo el cuerpo a través de la sangre y contienen la proteína conocida como hemoglobina, que es la responsable  de transportar el oxígeno por todo el torrente sanguíneo. La glucosa, es otro elemento que circula por la sangre y se adhiere a la hemoglobina en un tiempo estimado entre 90 y 120 días.

En pacientes con diabetes que presentan niveles de glicemia altos, el exceso de azúcar en la sangre propicia la ocurrencia del proceso llamado glicación de la hemoglobina, en el cual las moléculas de la glucosa se adhieren a la hemoglobina circulante formando el complejo conocido como hemoglobina glicosilada (HbA1c).

El ciclo de vida de la hemoglobina es de tres meses, transcurrido este tiempo, se destruye junto con los glóbulos rojos en el bazo. El proceso de glicación de hemoglobina es irreversible, por lo tanto una vez glicosilada, la proteína se quedará así hasta ser destruida.

Evaluación de la HbA1c

La hemoglobina glicosilada puede ser A1a, A1b y A1c, estas son resultado de una sencilla modificación post sintética de la hemoglobina A. Particularmente, la A1c representa del tres al seis por ciento de la hemoglobina total de las personas sanas y puede incrementarse cuando se padece diabetes.

La prueba de la HbA1c es una evaluación de la cantidad de glucosa adherida a los glóbulos rojos, cuanto mayor sean los valores de azúcar en la sangre, mayor posibilidad existe de formar hemoglobina glicosilada.

La cantidad de glucosa que circula en la sangre de una persona sana es menor que en el caso de una persona que padece diabetes, dado que su condición le impide introducirla al interior de las células, por ello la cantidad de glucosa es mayor. Este estudio es un indicador del control de los resultados de cada paciente.

Pacientes con diabetes no controlada presentan una hemoglobina A1c alta, mientras que los pacientes con un tratamiento adecuado mantienen sus valores A1c dentro del rango considerado como adecuado. La realización de esta prueba ayuda a identificar la eficacia del tratamiento y a conocer la condición de la glucosa de la sangre del paciente durante los últimos tres meses.

Valores normales de hemoglobina glicosilada

En la medicina hay dos conceptos que se deben diferenciar, los valores normales y los valores deseados de la hemoglobina A1c. Un valor normal se emplea para aquellas personas sanas, mientras que las personas con diabetes al tener una tasa de glicación de hemoglobina más alta de lo normal, siempre tendrán que estar dentro del rango de valores deseados.

Los valores de la hemoglobina glicosilada se representan de la siguiente manera:

  • 4.0 – 5.6. Valores normales para personas no diabéticas.
  • 5.7 – 6.4. Valores de alerta que indican prediabetes, es decir, que existe un alto riesgo de desarrollar diabetes a corto plazo.
  • 6.5 – 7.0. Valores que indican el diagnóstico de diabetes. En pacientes previamente diagnosticados y en tratamiento este rango indica el control adecuado de la glicemia.
  • 7.0 – 7.9. Valores anormales que pueden ser tolerados por algunos pacientes.
  • Mayores a 8.0. Valores indicadores de una diabetes mal controlada.

En general, la hemoglobina glicosilada es un efectivo método para monitorizar el nivel de HbA1c que, mientras este sea elevado, mayor será el riesgo de padecer diabetes o desarrollar complicaciones propias de la enfermedad. Se prioriza mantener un valor inferior al siete por ciento, el cual indica un correcto control de la glucosa en la sangre.

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Complicaciones de un mal control de la glucosa

La diabetes es una enfermedad para toda la vida y si no se lleva un tratamiento adecuado puede traer consigo consecuencias devastadoras. Existen dos tipos de diabetes, 1 y 2, y ambos se diferencian en las causas que las provocan, la sintomatología, el tratamiento y la edad de las personas a las que afectan, pero en lo que coinciden es en las consecuencias que pueden producir a largo plazo si se mantienen niveles altos de azúcar en la sangre.

Un mal control de los niveles de glucosa puede desencadenar múltiples complicaciones en el organismo a corto y largo plazo. Algunos de ellas son:

Complicaciones agudas

Hipoglucemia

Ocurre cuando el nivel de azúcar en la sangre es inferior a 70mg/dL. Es una complicación común en pacientes tratados con hipoglucemiantes orales e insulina.

Hiperglucemia

Ocurre cuando el nivel de azúcar en la sangre es inferior a 70mg/dL. Es una complicación común en pacientes tratados con hipoglucemiantes orales e insulina.

Coma hiperosmolar

Suele aparecer en personas mayores de 50 años con diabetes tipo 2, es una de las complicaciones menos frecuentes, pero de las más graves. Se manifiesta con deshidratación intensa, hiperglucemia extrema, hiperosmolaridad y ausencia de cetoacidosis.

Cetoacidosis

Es una situación que se presenta en la diabetes tipo 1, en personas con hiperglucemia moderada o alta. Se presenta cuando el cuerpo lleva a cabo el proceso de descomposición de la grasa demasiado rápido; el hígado convierte la grasa en cetona que hace que la sangre se vuelva ácida.

Complicaciones crónicas

Las personas que padecen diabetes tienen mayores riesgos de desarrollar infecciones y una serie de problemas de salud que pueden provocar discapacidades o incluso la muerte. Si los niveles altos de glucosa son persistentes pueden afectar órganos vitales del organismo, es por ello que los pacientes diabéticos requieren de un seguimiento habitual de sus complicaciones.

Enfermedades cardiovasculares

Las enfermedades cardiovasculares son la causa más común de muerte entre las personas con diabetes. Algunos padecimientos que se desencadenan son la angina de pecho, el ataque al miocardio, la enfermedad arterial periférica y la insuficiencia cardíaca congestiva. Presión arterial elevada, colesterol alto, glucosa alta y otros factores propician el aumento de complicaciones cardiovasculares.

Enfermedades renales

Las enfermedades renales, también conocidas como nefropatías, son más comunes en pacientes diabéticos que en personas sanas, por ello, la diabetes es una de las principales causas de padecimientos renales crónicos. Estas enfermedades comienzan por el daño de los pequeños vasos sanguíneos y esto provoca que el funcionamiento regular de los riñones se afecte o se dañe por completo.

Enfermedades oculares

Algunos pacientes con diabetes pueden desarrollar alguna enfermedad ocular que llega a afectar la visión o provocar la pérdida total de ella. Glucosa en la sangre, presión arterial y colesterol son tres factores que, si se mantienen constantemente elevados son la principal causa de retinopatías. La retinopatía ocasiona que la red de vasos sanguíneos que irrigan la retina se bloqueen y eso conduzca hacia un daño permanente en la visión.  

Pie diabético

El daño en los nervios y en los vasos sanguíneos puede desencadenar una serie de problemas en los pies. Cuando los nervios se encuentran afectados se pierde la sensación, es decir, no se siente la aparición de una herida o llaga, lesiones que pueden causar úlceras e infecciones. En el caso de los vasos sanguíneos, significa que los pies no reciben daños reciben suficiente oxígeno y sangre y esto hace más difícil que el pie se cure cuando aparece una llaga o infección.

Recomendaciones para controlar los niveles de glucosa

Cuando son diagnosticados niveles altos de azúcar, muchos pacientes no saben cómo controlar la glucosa en sangre y para obtener una respuesta a ese cuestionamiento se debe hacer una revisión de los hábitos diarios que tienen y mejorarlos o cambiarlos completamente.

Conocer cómo controlar la glucosa en sangre evitará que una enfermedad crónica como la diabetes perjudique aún más la salud del paciente. Lo primero que se debe saber es si al paciente se le ha administrado el tratamiento farmacológico adecuado, ya que muchas veces no se le indica una dosis correcta o el paciente no lo hace de manera adecuada y no hay ninguna respuesta de mejoría.

El cómo controlar la glucosa en sangre gira alrededor de tres factores principales que ayudan a mantener niveles óptimos. Estos son:

Plan de Alimentación

Con ayuda de un profesional se puede hacer un plan de alimentación especial para personas diabéticas. Muchas veces se cree que el error está en comer varias veces al día, pero el error realmente radica en lo que se ingiere.

  • Más verde. La ingesta de frutas y verduras es algo que apoyo a mantener saludables los niveles de azúcar, pero sobre todo aquellos que son verdes. Es decir, se recomienda consumir más vegetales que frutas.
  • Menos carbohidratos. Cualquier alimento rico en hidratos de carbono a la larga produce el aumento de glucosa en la sangre.
  • Más proteínas. Las proteínas magras como el pescado, el pollo o el cerdo ayudan a reducir la conversión de carbohidratos de azúcar en la sangre.
  • Agua. Si en un paciente sano el agua es importante, para uno diabético aumenta el grado de importancia. Se recomiendan mínimo dos litros diarios.

Actividad física

Otro factor que debe ser empleado para reducir los valores de HbA1c es la actividad física. Practicar con regularidad una rutina de ejercicios puede ser una de las claves para mantener niveles saludables y ayuda a reducir el suministro de insulina en aquellos pacientes que dependen de ella.

Realizar un deporte de bajo impacto o simplemente caminar de 20 a 30 minutos diarios son una opción que ayudan a mejorar la salud.

Medicamento

La insulina actualmente es uno de los tratamientos que más se usan emplean para la diabetes tipo 1 y 2. Tiene como objetivo imitar la función natural del páncreas y regularmente se inyecta en el tejido subcutáneo para que sea absorbida hacia el interior de la sangre.

Los métodos disponibles para controlar la diabetes han evolucionado exponencialmente, lo cual ha favorecido en dar respuesta a la pregunta inicial cómo controlar la glucosa en sangre. Hoy en día, existen diversos sistemas que ayudan a monitorizar de forma continua los niveles de los pacientes, por medio de lecturas continuas que ayudan a tomar mejores decisiones sobre la dieta y el tipo de tratamiento.

Es importante conocer cómo controlar la glucosa en sangre, cualquier persona que padece diabetes además de adoptar nuevos hábitos saludables, debe someterse con regularidad a la prueba de hemoglobina glicosilada por lo menos dos veces al año, con la intención de mantener sus valores dentro del rango de tolerancia y  de esta manera pueda llevar a cabo un plan de cuidado adecuado del padecimiento.

Glucosa y el ámbito laboral

Cómo controlar la glucosa en sangre es pregunta central, pero muchas veces pasan por desapercibidos los ámbitos que se ven afectados además del de la salud. Uno de ellos es el laboral debido a que hoy en día son muchas las empresas tienen como primicia el factor salubridad no sólo de sus instalaciones, sino también el de sus empleados.

Dentro de las instalaciones de trabajo existen riesgos continuos, los cuales cada uno de los colaboradores debe asumir con precaución y responsabilidad. Además, de estos factores de riesgo relacionados con las actividades, los empleados pueden elevarlos al no conocer si su estado de salud es el óptimo para llevar a cabo las tareas que le son conferidas.

Las características de salud de los empleados determinan el nivel de riesgo que puede presentarse dentro de sus actividades, de este modo podemos decir que las condiciones personales de cada trabajador hacen la diferencia en una empresa. Cuando un empleado padece alguna enfermedad crónica, esto puede afectar su capacidad laboral y su rendimiento e incluso, puede generar un daño laboral por la concurrencia de un accidente.

La diabetes es una enfermedad que puede repercutir en la capacidad de una persona para realizar sus actividades laborales según los síntomas, las complicaciones o el tratamiento particular. Es una enfermedad que afecta a gran número de la población, pero puede ocasionar complicaciones significativas en el ámbito laboral.

Cuando los niveles de glucosa en la sangre presentan alteraciones pueden desencadenar un accidente como puede ser la pérdida de conciencia causada por hipoglucemia y desmayos durante la jornada laboral. Por otra parte, también se pueden presentar complicaciones mayores como los infartos al miocardio o accidentes cerebrovasculares.

Lo anterior además de afectar el factor humano de una empresa, pone en riesgo su productividad y hasta su permanencia en el mercado, pero esto ya es posible prevenirlo. En Diagnose apoyamos a las compañías a mejorar su rendimiento, en este caso específico, nuestra prueba de hemoglobina glicosilada determina si los niveles de glucosa de los empleados son los adecuados para realizar las actividades.

Este tipo de exámenes actualmente son bien valorados en el sector empresarial debido a que, además del factor salud, son un tipo de filtro de seguridad y prevención que garantiza la productividad y un ambiente benéfico para cada uno de los colaboradores.

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